DISFONÍA ADULTA EN LOGOPEDIA. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

La disfonía es una alternación que afecta a cualquiera de las cualidades de la voz: duración, intensidad, timbre o tono, impidiendo que produzcamos el sonido correctamente. A diferencia de la afonía, en la que la pérdida de voz es absoluta, la disfonía permite la comunicación pero, con frecuencia, resulta muy molesta para quien la padece y dificulta notablemente su comunicación con los demás.

Dependiendo de su etiología, diferenciamos entre las disfonías siguientes:

 

Disfonías orgánicas: se produce por una lesión anatómica de los órganos de fonación.   Los tumores benignos (nódulos, pólipos, quistes), tumores malignos, enfermedades endrocrinológicas, autoinmunes o del aparato respiratorio son algunas de las causas de la disfonía orgánica.

 

Disfonías funcionales: son causadas por un funcionamiento inadecuado del mecanismo fonatorio sin que haya una afectación de la anatomía laríngea que la explique.  Su causa es una inadecuada utilización de los recursos de emisión de voz.

 

Disfonías psicógenas: se originan por un trastorno psicológico o emocional (situaciones de estrés o ansiedad) que afecta a la fonación sin que se observen razones estructurales que justifiquen la alteración.

 

Disfonías traumáticas: causadas por un traumatismo externo (accidente, objeto punzante) o interno (intubación, cirugía).

 

Disfonías audiógenas: alteración de la voz debida a un déficit auditivo.

 Es recomendable realizar una exploración física de la laringe en toda disfonía recidivante o que se prolongue más allá de 15 días, sobre todo si existe hábito tabáquico.

La mayoría de las disfonías pueden ser tratadas con reposo de la voz y la modificación de malos hábitos en el uso vocal. 

El tratamiento de la disfonía originada por procesos infecciosos únicamente requiere reposo de voz y, en ocasiones, antiinflamatorios.

El tratamiento de los nódulos y el edema de cuerdas vocales consiste en llevar a cabo rehabilitación logopédica y, en caso de persistir, completar ésta con la extirpación microquirúrgica.

En el caso del pólipo de cuerda vocal, el tratamiento fundamental es la extirpación quirúrgica y posterior rehabilitación logopédica.

 La voz es un instrumento muy importante para el ser humano: es el medio de comunicación más utilizado, una herramienta de trabajo para numerosos profesionales y una forma de expresión.La voz es el sonido producido por la vibración de las cuerdas vocales al acercarse entre sí como consecuencia del paso de aire a través de la laringe. Se estima que un 5% de la población sufre algún trastorno de la voz que requiere la atención logopédica.

Los profesionales de la voz (locutores, docentes, teleoperadores) son los que consultan más rápidamente al logopeda y los profesores de colegios, los más afectados por los trastornos de la voz.

Las mujeres sufren más trastornos de la voz que la población masculina, el más frecuente es la disfonía funcional. El mal uso o abuso vocal puede desencadenar disfonía.

En gran medida, los problemas de la voz se manifiestan por la presencia de ronquera, carraspera, etc. Las personas afectadas presentan cambios en el tono, afonía e, incluso, dolor agudo o sordo asociado con el uso de la voz. La aparición de sangre en la saliva o en la mucosidad indica la existencia de un problema más serio.

El diagnóstico precoz determina la eficacia del tratamiento de los trastornos de la voz.

 

PATOLOGIAS MAS FRECUENTES 

Existe una gran variedad de causas que pueden dar lugar a problemas de la voz.

La laringitis es uno de los trastornos más frecuentes. Se trata de la inflamación de la laringe, región de las vías respiratorias donde están ubicadas las cuerdas vocales.

El reflujo de ácido del estómago en la garganta puede dar lugar a diversos síntomas en la garganta, como ronquera, problemas al tragar y dolor de garganta. Es un trastorno de difícil diagnóstico, ya que muchos de los pacientes que padecen este reflujo laringofaríngeo no tienen ardor, un síntoma que generalmente acompaña al reflujo gastroesofágico. El reflujo laringofaríngeo nocturno es el más complicado de diagnosticar, ya que no cursa con los síntomas habituales, sino que se presenta con irritación de garganta y ronquera al despertar.

Otros trastornos de la voz son las lesiones de las cuerdas vocales, que junto con el abuso y mal uso de la voz pueden dar lugar a tumoraciones benignas. Las lesiones más frecuentes son los nódulos, que se suelen corregir con reposo y rehabilitación logopédica, y los pólipos o quistes, que pueden requerir tratamiento quirúrgico.

El cáncer de laringe es una enfermedad muy seria que afecta directamente en la voz del paciente. Cuando el cáncer afecta a las cuerdas vocales, la voz sufre un cambio en el tono, que se vuelve ronca y áspera. Otros signos son dificultad al tragar y respirar, dolor de oído o la presencia de un bulto en el cuello.

Estos síntomas suelen aparecer de manera bastante precoz, por lo que en cuanto se detecten es fundamental acudir al especialista. Su diagnóstico temprano garantiza que el tratamiento quirúrgico o radioterápico obtenga un porcentaje de curación superior al 90%.

Las causas del cáncer de laringe son mayormente el consumo de tabaco y alcohol y el virus del papiloma humano. Por eso hay que incidir en la importancia de que el cáncer de laringe se puede prevenir modificando los hábitos de vida; es decir, abandonando el tabaco y la ingesta de alcohol.

 

MEDIDAS PARA CUIDAR LA VOZ

 

Para prevenir los problemas de la voz o para mantener una voz sana se pueden seguir algunos consejos:

  • Beber entre seis y ochos vasos de agua al día. Mantener un buen estado de hidratación asegura una óptima lubricación de las cuerdas vocales. Por ello se recomienda reducir el consumo de aquellas sustancias que producen deshidratación, como las bebidas alcohólicas o las que contienen cafeína.
  • No fumar. El tabaco produce cáncer de pulmón y garganta y en muchos otros órganos y da lugar a cambios permanentes en el tono de la voz.
  • No abusar o hacer mal uso de la voz. Hay que intentar no gritar ni elevar la voz mucho cuando se está en ambientes ruidosos. Si notamos que nuestra garganta se reseca mucho o que la voz se está volviendo ronca, debemos dejar de hablar.
  • No aclararse la garganta a menudo. Si carraspea con frecuencia, se recomienda acudir al especialista, puesto que puede estar causado por reflujo, enfermedades alérgicas y/o de los senos paranasales.
  • Dormir lo suficiente. Dormir menos de seis horas produce predisposición a padecer lesiones vocales.

 

 

 

Dana Delgado Millán  

Logopeda de AYC Col. CLCM Nº280927    

 

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